EL BARBERILLO DE LAVAPIÉS, libreto de Luis Mariano de Larra y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri, que no pudo exhibirse el pasado mes de octubre por la alerta roja decretada por la AEMET que obligó a cerrar las dependencias municipales por precaución.
La obra ambientada en el Madrid de la Corte, en los últimos años de vida de Jorge Juan, fue programada por la Asamblea Amistosa Literaria de Novelda para conmemorar el Día Mundial de la Zarzuela en el marco de las XI Jornadas de la Ilustración que se desarrollarán hasta finales de enero de 2026.
EL BARBERILLO DE LAVAPIÉS, una de las obras más populares y divertidas del repertorio de la zarzuela, cumplió el pasado año 150 años desde su estreno en Madrid el día 18 de diciembre de 1874.
La acción de la obra transcurre en 1770, durante el reinado de Carlos III. El primer acto, en los alrededores del Pardo; los dos últimos en Madrid y relata la historia de amor entre Paloma y Lamparilla entre enredos y conspiraciones políticas de la época.
Esta zarzuela en tres actos en verso, con libreto de Luis Mariano de Larra y música del maestro Francisco Asenjo Barbieri, tuvo un gran éxito tras su estreno. Sirviendo de modelo para nuevas generaciones de un nuevo tipo de obra lírica.
Barbieri compositor de más de setenta zarzuelas ya había cosechado grandes éxitos con sus zarzuelas «Jugar con fuego» en 1851 y «Pan y toros» en 1864 antes de ofrecer al público «El barberillo de Lavapiés» que rápidamente se haría muy popular por la canción de Paloma «Como nací en la calle de la Paloma», la de Lamparilla, su jota y su seguidilla.
La obra cautivó a Manuel de Falla, quien la describió junto a «Pan y toros» como las obras teatrales más destacadas de Barbieri por reflejar “el carácter rítmico-melódico de la canción y la danza española a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX».
Richard Traubner en su libro sobre la opereta afirmó que «El Barberillo de Lavapiés» es la mayor zarzuela del siglo XIX, que poseía una partitura «joyous» (jubilosa) sin momentos aburridos y con un típico y marcado acento español.
De ella se han llevado a cabo grandes producciones en Alemania, en Inglaterra e Hispanoamérica y realizado históricas grabaciones por Ataulfo Argenta, Federico Moreno Torroba y Víctor Pablo Pérez.
La fecha del 10 de octubre fue elegida para conmemorar el Día Mundial de la Zarzuela por coincidir con la inauguración del Teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1856, coincidiendo con el cumpleaños de la reina Isabel II.
La Sinfonía para orquesta y banda militar compuesta sobre motivos de zarzuelas del maestro Barbieri fue la música elegida para el estreno de este coliseo ubicado en la actualidad en la plaza de Teresa Berganza de la capital; propiedad del empresario y cantante lírico Francisco Salas.
La primera zarzuela se atribuye a Calderón de la Barca. Su obra «El jardín de Falerina» (1649) está declarada como la primera zarzuela, aunque no tiene las características de otras obras posteriores.
La zarzuela supuso el nacimiento de un género híbrido, es decir, cantado, hablado, bailado y representado, de ambiente rústico, temática clásica pastoril y tono mitológico-burlesco tal como describe el propio Calderón.
El término «zarzuela», aplicado al género musical y teatral, procede del Palacio de la Zarzuela, palacio real español llamado así por estar situado en las proximidades de Madrid en un terreno lleno de zarzas y en donde se construyó el teatro que albergó las primeras representaciones del género.
La zarzuela es un género vivo que refleja, de forma teatral y divertida, muchos aspectos de la vida española; este género lírico nació en Madrid como conjunto de todo lo español, principalmente de sus personajes, fiestas, costumbres, anécdotas y literaturas.
La zarzuela tiene dos manifestaciones importantes: el género breve o chico, obras con personajes populares de Madrid y otros lugares de España en un solo acto, propio del «teatro por horas», y el grande o gran zarzuela, obras en varios actos próximas a la ópera grande. En la actualidad están catalogadas unas 12.000 zarzuelas.



